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lunes, 5 de noviembre de 2012

Marcha por el Campillo 2012 - De El Escorial a Villalba


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De El Escorial a Villalba por el Campillo, casa fortaleza anterior a los Reyes Católicos, y La Finca Monesterio.


Domingo 11 de noviembre de 2012.


Clásica marcha conjunta con Entorno Escorial y Correcaminos en la que se reclama la conservación del entorno natural y cultural de este camino real y vía pecuaria que enlaza El Escorial con Villalba.

El recorrido tiene especial interés por visitar la casa fortaleza de El Campillo, anterior a los Reyes Católicos, y la finca Monesterio, atravesando las dehesas diseñadas por Felipe II y varios puentes de esa época.

En especial peligro esta la finca Monesterio por el proyecto de urbanización que pende sobre ella. En la finca existen importantes restos romanos y una fortaleza renacentista. Pertenece al LIC del Río Guadarrama, espacio protegido por la UE y la atraviesan arroyos que albergan una vegetación de rivera valiosa y reptiles dependientes de los cursos de agua. La desaparición de los reptiles por la pérdida de calidad del agua y las obras que se están realizando esta siendo ya una realidad en estos cursos de agua lo que compromete además la supervivencia de otras especies y potencia la posibilidad de que plagas e insectos proliferen. Existen colonias de Cigüeñas blancas y negras (amenazadas), águilas imperiales, águilas calzadas y culebreras así como milanos reales. En cuanto a mamíferos hay topillos, gatos monteses y ginetas. En cuanto a árboles sauces, álamos blancos, poa bulbosa, piruétanos y encinas y fresnos en dehesas en muy buen estado.



Como otros años hacemos una doble convocatoria:


La Sociedad Caminera propone partir del inicio de la colada del Camino de Villalba en la rotonda del Hospital de El Escorial para ir hasta las ruinas de Monesterio y volver por el mismo camino.


La marcha clásica partirá de El Escorial y llegará a la estación de tren de San Yago donde se retornará en tren.

CONVOCATORIAS:



I - MARCHA SOCIEDAD CAMINERA:

Día: Domingo, 11 de noviembre de 2012
Hora: 10:30
Lugar: Inicio Colada “Camino de Villalba” en la rotonda del Hospital El Escorial
Distancia: 14 Km.
Dificultad: Media. Recorrido por caminos y sin desniveles. La única dificultad es la distancia.
Duración: 4 horas aprox.

Punto de partida de la Marcha Caminera:

El punto de partida de la propuesta de la Sociedad Caminera es el inicio de la colada Camino de Villalba que parte de la misma rotonda de entrada al hospital El Escorial justo detrás de la finca del edificio de la Policía.

La mejor alternativa para dejar los coches es el aparcamiento del hospital o en los aparcamientos que hay junto al cercano Kiosco de El Tomillar donde arranca la pista que sube al Arboreto Luis Rosales.

Ver en mapa

Para aquellos que necesiten terminar antes la marcha o no quieran andar tanto les proponemos quedar a las 10,15 en la glorieta del hospital y dejar algunos coches lanzadera en el camping, que se recogerán al regreso. Esto reduce la marcha a unos 11,5 Km. También se pueden incorporar directamente a las 11,45 en el camping de El Escorial quedando la marcha reducida a algo más de 8 Km.

Recorrido de la Marcha Caminera:

En el punto de partida se quedará a la espera de la llegada de los caminantes que vienen de El Escorial, siguiendo desde aquí el mismo recorrido.

Se realizará el recorrido conjunto hasta llegar a las ruinas del edificio de Monesterio.

Desde aquí la marcha caminera retornará por el mismo camino de ida, hasta el camping para los coches lanzadera o, para el resto, hasta el punto de partida en la rotonda del hospital El Escorial, donde finalizará este recorrido.

II- MARCHA CLÁSICA:

Día: Domingo, 11 de noviembre de 2012
Hora: 10:00
Lugar: Casa de la Cultura de El Escorial
Regreso: Desde la estación de San Yago retorno en tren a El Escorial
Distancia: 15 Km.
Dificultad: Media. Recorrido sin dificultades. La única dificultad es la distancia.
Duración: 4,30 horas aprox.

Punto de partida de la Marcha Clásica:

Esta marcha es un recorrido lineal que parte de El Escorial y termina en las inmediaciones de Villalba.

El punto de partida es Centro Cultural Villa del Escorial‎ en C/ Sagrado Corazón, 5 en El Escorial.

Ver en mapa

Retorno desde final del recorrido de la Marcha Clásica:

El final del recorrido será la estación de RENFE de San Yago desde donde se tomará el tren para volver a El Escorial.

La hora prevista del tren de vuelta es las 14:35 por lo que se deberá ajustar la marcha para llegar a dicha hora.

Los asistentes que hayan optado por llegar a El Escorial en tren desde otro lugar, podrán alargar la marcha a su punto de origen o tomar otros trenes en la dirección que les convenga.

Es conveniente en cualquier caso, consultar los horarios de RENFE para ese día.

Recorrido Marcha Clásica: 

Desde el punto de partida se transita por vías urbanas hasta el inicio de la colada del camino de Villaba, que parte de la rotonda que hay frente al hospital El Escorial.

En este punto se realiza el agrupamiento con los caminantes que se hayan apuntado a la alternativa de la Sociedad Caminera, para proseguir el recorrido juntos.

Una vez llegados a los restos del edificio de Monesterio, los caminantes de la marcha clásica continuarán el mismo camino, para salir finalmente a la carretera M-510 en las inmediaciones del puente de El Herreño.

Hay que atravesar con especial precaución el puente de El Herreño, por la propia calzada al no existir alternativa a pesar de tratarse de la mismísima Cañada Real Segoviana.

Desde aquí se sigue por la cañada hasta llegar a la estación de San Yago, donde se cogerá el tren de regreso.

RECORRIDO Y CARACTERÍSTICAS COMUNES

Recorrido común:

La marcha común comienza en el inicio de la colada Camino de El Escorial, donde se habrán unido ambos grupos.

Siguiendo el trazado actual de esta vía pecuaria, que no corresponde con el original, llegaremos a la parte posterior del camping del Escorial, donde retomaremos el trazado de la vía que atraviesa la finca de El Campillo. Pasaremos por delante de la casa de El Campillo y la ermita para incorporarnos de nuevo a la pista actual que lleva hacia Villalba.

Atravesaremos los arroyos de Guatel primero y segundo, observando el embalse de uso ganadero que hay en el primero de ellos y posteriormente pasaremos sobre el río Guadarrama por un puente histórico en lamentable estado de conservación.

Desde este punto, llegaremos en breve frente a los restos del edificio de Monasterio, cubierto de nidos de cigüeñas en cuya finca se pretende desarrollar una urbanización masiva y un macrocomplejo comercial.
Descripción de lo que veremos: 

El Campillo y Monesterio: Los dos lugares, integrados dentro de la Gran Cerca de Felipe II, están prácticamente delimitados por el puente del Herreño en Villalba hasta el cruce con la A-6 y la M-600. Los bosques y praderas de las fincas de esta zona tienen una superficie de unos 15 Kms cuadrados y eran conocidos desde la despoblación ordenada por Felipe II como "Los bosques de Su Majestad".

Monesterio aparece citado en el libro de Montería de Alfonso XI, como una magnifica zona de caza. En 1504 los Reyes Católicos mandan provisión ordenando que "en lo concerniente a las cercas sitas en los términos de las villas de Monasterio y Campillo, pertenecientes a Dª. Teresa Enríquez, se atuviesen al tenor de la ejecutoria ganada por Madrid contra el Real de Manzanares".

En 1594 Felipe II ordena la despoblación de ambos lugares basándose en "... Otro sí, si de la misma ciencia y poderío real absoluto de que en esta presente queremos usar y usamos como Rey y Señor". Así quedó pues decidida su despoblación para convertirlas en bosques de caza para el Rey y dehesas para los frailes jerónimos. Se ajustó el precio con los pobladores, generosamente tasado, que tuvieron que abandonar sus hogares.

En Monesterio el Rey mandó construir una casa de oficios cuyas ruinas se han convertido en nidos de cigüeñas, manteniéndose los restos de una portada, más antigua, con arco de piedra de medio punto y con alfiz.

De los poblados existentes solo se conserva, por orden real, la casa fuerte de Campillo, actualmente utilizada para celebraciones y rodajes de películas. Es una casa fortaleza anterior a los Reyes Católicos que en origen tenia matacanes en sus esquinas para su defensa. En su interior se conserva una majestuosa escalera de piedra, de cantería en granito; cerca de su base hay un brocal de pozo en piedra de una sola pieza del siglo XV de factura segoviana, típica en la zona. En el exterior se encuentra la ermita, de la misma época, reconstruida, con torre de espadaña y campanario con arcos de medio punto.

Con la desamortización de Madoz, (Ley de Diciembre de 1869, firmada por el general Serrano , Regente del Reino) estas fincas son declaradas “nacionales” y se dispone su venta, pasando a manos privadas para uso de coto de caza y ganadero. Desde entonces han sido utilizadas como coto de caza y dehesas ganaderas. Ambas fincas, Monesterio y Campillo, se encuentran atravesadas por camino público y vía pecuaria que se conserva abierta gracias a una sentencia de 1983 dando la razón al Ayuntamiento del Escorial contra los intentos de apropiación de los propietarios de la finca El Campillo. Actualmente ha surgido una nueva amenaza con el Acuerdo del Ayuntamiento del Escorial de urbanizar la zona para construir un mega-complejo comercial y 850 viviendas, lo que supondría la total urbanización del sector y la perdida irremediable de un patrimonio histórico, paisajístico, cultural y biológico de enorme magnitud.


RECORRE ESTE VALIOSO PATRIMONIO DE TODOS AYUDÁNDONOS A DEFENDERLO DE LA ESPECULACIÓN.

jueves, 8 de marzo de 2012


Excursión por Quijorna: Hornos de Cal y batalla de Brunete
12 de febrero de 2012

Con la participación en esta actividad de los nuevos amigos de la asociación “Camineros del Real de Manzanares” y  “Villanueva de la Cañada Sostenible” reunimos en  los alrededores del colegio Príncipe de Asturias a un grupo de alrededor de 50 personas.


La primera impresión es la que cuenta y en algunas ocasiones este ojo clínico de quién les escribe falla. Me explico.

En el grupo, aquellos que por edad y situación parecían ser más endebles, que no terminarían la ruta,  fueron los que nos demostraron que la voluntad, la paciencia y el paso tranquilo es un arma más para alcanzar la meta. Comenzaron a andar con tiento, para sus adentros y mirando al suelo, como para no perder la respiración ó el ritmo de sus zancadas; mientras el grupo se estiraba y la chiquillería lo inundaba todo.


Subimos las primeras pendientes, ya como longaniza viva. Nos cruzábamos con grupos de ciclistas saludantes y saludados y nos detuvimos en las inmediaciones del horno de cal, apropósito de haber recorrido ¼ de la ruta prevista. Aquí nuestro entusiasta presidente se dedicó a lo que más le gusta y así nos contó la situación de la línea del frente en el 37, los tipos de bombardeos, los puestos de mando de uno y otro bando y abrió la veda para que el interesado y el curioso preguntasen.

Reagrupados, informados, desabrigados (la mañana comenzó fresca) y repuestos en fin, continuamos camino en dirección a Valdemorillo por un pequeño camino empedrado, del que se dijo que por su construcción podría ser parte de una calzada romana. (Qué bueno sería estudiar esto a fondo y añadir esto al catalogo de intereses culturales del municipio).

El paisaje de la zona,  pese a la  sequedad del terreno  este año, era de umbría y daba comba a especies vegetales de zonas menos áridas. Estas cárcavas esconden las entradas a las minas de cal que en tiempos se explotaban. Según mi versión, discutible por supuesto, de aquí extraían hidróxido cálcico (Cal hidratada), para llevarla a los hornos, donde una vez calentada perdía su contenido en agua, para pasar a convertirse en cal viva,  para su posterior aprovechamiento en construcción (morteros de cal y canto – cal para encalar paredes) y tratamientos fitosanitarios.


Una vez más Ernesto nos arenga y nos cuenta sobre el campamento que ocupo aquí el bando republicano, construido con los materiales de derribo de lo que quedó del pueblo de Quijorna, arrasado por las bombas. Este campamento, alejado de la línea del frente fue ideal lugar para recuperarse y pese a la calamidad, hacer vida casi normal y contaba con ……….. organizado en el  espíritu de la colectivización …bla, bla, bla…
Pasada la guerra los habitantes de Quijorna tuvieron que seguir haciendo uso de este poblado por varios años,  hasta la reconstrucción de sus casas. Este hecho vino a recordarme una película de los años 50, sólo que a la inversa.
En “La otra vida del Capitán Contreras” (Rafael Gil - Fernando Fernán Gómez, 1956) un soldado vuelve a la vida en la época actual, habiendo estado en letargo desde 1600. El choque no puede ser más brutal. Yo trasladé a nuestro grupo a esta época y me imaginé sacando agua de un pozo a mano, preparando cercados para animales, reparando tejados con goteras y echando una partida a las cartas con los convecinos, tal y como debió ser para algunos de nuestros vecinos mas viejos. Por un lado pesadilla, pero por otro… vivir de lo que produces, sin artificios, sin juez, sin bandos, sin bandas, sin móvil, sin necesidad de moneda. No sé, no sé…


Otra vez en marcha y después de sometidos en las ultimas cuestas a la ley de la gravedad, algunos rezongando, otros respirando con ganas y olvidado el frio, llaneamos y hay tiempo para cambiar impresiones con alguno de nuestros acompañantes de los Camineros del Real. Una labor bonita, justa y necesaria.  Salir a andar, reconocer los caminos y denunciar el uso privado de los tramos que son de uso público, eliminando las barreras, cercas y vallas si es necesario.

Hablamos sobre al Palacio del Canto del Pico en Torrelodones, desde donde el General Miaja dirigió la batalla de Brunete y que posteriormente tras la victoria de Franco  sería donado a este y de su posterior abandono y destrucción. Intercambiamos ideas de rutas, con interés en los caminos de conducción de picadas del Canal de Isabel II. Llanos, asfaltados y de suave desnivel, el sueño del ciclista aficionado y su sufrida familia que lo acompaña…

Seguimos ya por la cuerda de la colina y la ruta se va cobrando sus victimas en forma de suelas de zapato, primero las botas altas. Poco mas tarde zapatos de cuero. Increíble, pero cierto en ambas suelas a la vez en los dos casos.

Nos arremolinamos los curiosos para ver el desperfecto y hay ofrecimientos para su reparación con cuerdas, alambres… Todo temporal, aunque efectivo, pues con un par de intentos y fracasos, los propietarios descansan sus cabezas de la posibilidad de tener que hacer la mitad restante  descalzos.


La casa de los Llanos nos conoce de otras batidas y la hemos visto con otros soles, por lo que no me detengo en comentarla. Otra breve parada para dar más detalles de lo que se vivió allí y para concentrar al grupo, que ya almorzado tiene un paso mas calmo.

Nos queda ya una subida, demonizada por todos, hasta el cerro Andrinal y ya, desde el fortín divisar Quijorna, para pensar en las andanzas de Cabeza de Vaca* y comparar las gestas…

David Pollán / colaboradores

*Naufragios y comentarios, 1542 – Alvar Núñez Cabeza de Vaca  (Una lectura interesante, junto con la biografía de Hernán Cortes de Juan Miralles- Tusquets)

viernes, 3 de febrero de 2012

Quijorna: Hornos de Cal y batalla de Brunete

Hola a tod@s.


Aquí os dejamos el enlace de la próxima actividad, en la que la Asociación Cultural Cerro Andrinal de Quijorna actuará como anfitriona, en colaboración con Iniciativa Ciudadana Villanueva de la Cañada Sostenible y la Sociedad Caminera de Real de Manzanares.








https://sites.google.com/site/sociedadcamineradereal/Actividades-Camineras/quijornahornosdecalybatalladebrunete


Se presenta interesante, y sin duda merecerá la pena.



Os esperamos a tod@s



viernes, 11 de noviembre de 2011

Subida al Cerro Andrinal (por el camino más largo)



Subida al Cerro Andrinal (por el camino más largo).

Comenzamos la marcha saliendo desde la puerta del colegio público de Quijorna, desde donde conectamos al momento con la senda paralela al arroyo que toma la dirección de Villanueva de la Cañada. Hemos elegido la bicicleta para esta ocasión, pero como veremos más adelante no es una opción apropiada para una ruta de iniciación.
Los primeros tres o cuatro kilómetros nos sirven para ir calentando las piernas a medida que superamos un pequeño desnivel. Si, pequeño, pero que a pesar de eso nos resulta exigente. Ya estamos comprobando que somos  mejores caminantes que ciclistas.  El primer descanso nos lo damos al llegar a la zona próxima a los hornos de cal. A nuestra espalda  vamos dejando los retamares y los álamos próximos a la zona del arroyo Quijorna para ir encontrándonos con romeros, tomillos, encinares más densos y algún representante de la antes abundante jara en esta zona. En este punto, recuperados, tomamos la primera desviación de la ruta, siguiendo el ramal de la izquierda en dirección a Valdemorillo, el que sube, con lo que vamos dejando los hornos atrás al tiempo que ampliamos horizontes por encima de Quijorna.  Si lo de antes ya fue menos un paseo de lo que esperábamos, ahora, por una trocha serpenteante de mucha mayor pendiente tardamos poco en poner pie en tierra. Según ascendemos, hacemos parada en un par de miradores privilegiados que nos ofrecen una panorámica más amplia del entorno. Nuestra vista puede elegir entre los cerrados encinares bajo nuestros pies o la línea del horizonte con Navalcarnero y su silo como mejor referencia.
Una vez arriba de la cresta  a la que nos conduce sin pérdida la pista que nos trae desde los hornos, hemos ganado vistas también hacia el norte y el oeste. Dominamos en esas direcciones el perfil de las montañas desde el inicio de Gredos hasta el final de la sierra de Guadarrama y principio de la de Somosierra. La excusa de disfrutar de este paisaje nos da el mejor motivo para otro descansito.
Estando en la parte alta de la ruta ya solo nos queda por delante proseguir hacia el oeste tomando como referencia la casa de Los Llanos y su vértice. Ahora  es fácil volver a la bicicleta. A cierta distancia por la derecha tenemos una vista amplia sobre buena parte de una de las zonas más vistosas de la Comunidad de Madrid, pero nos da por fijarnos más en la conducción del Canal de Isabel II, que recoge agua del pantano de Picadas y la lleva a Majadahonda. pasando por  Cerro  Alarcón, pantano y urbanizaciones cuyas casas vemos en el lado de enfrente; estamos separados de ellas por la vaguada del arroyo de Valdeyerno, cuyo  nacimiento está próximo al comienzo de nuestra pista.
Ya sabemos que lo bueno parece durar poco. A medida que nos aproximamos a Los Llanos se acaba lo de llanear (paradójico). El tramo de subida final del cerro nos resulta muy trabajoso, especialmente por el mal estado de la pista. Al poco, una de las bicicletas que llevábamos se pinchó, por lo que nos apeamos y continuamos la senda andando. Llegamos  poco después al tramo que no tiene cambios de nivel y cuenta con un piso inmejorable. Una pregunta filosófica nos asalta a los dos: ¿No quedamos ayer en que tú traías parches y bomba?.
Ya estamos próximos a la casa de los Llanos, de la que sabemos que es de construcción anterior a la guerra civil, aunque desconocemos los detalles de su origen. Actualmente está en estado de ruina. . Se dice que aquí estuvo asentada una batería artillera en la batalla de Brunete. Desde luego, el lugar  es ideal por el alcance de la vista sobre posibles objetivos.
Pasadas estas construcciones, seguimos la senda , que toma dirección a Quijorna, dejando a nuestra derecha el vértice geodésico Los Llanos, de cota 715 m desde el que podemos ver nuestro próximo destino, bastante adelantado y algo por debajo de la altura que tenemos, un tal Cerro Andrinal.

Desde que volvimos hace un par de kilómetros a la infantería, entre conversación y conversación hemos ido recogiendo cuanta lata vacía y botella de plástico veíamos al borde del camino. En el entorno de la casa, aprovechando otro descanso hacemos una batida general, recogiendo cierta cantidad de cartuchos de caza. Las aliagas (genistas) y un tejo solitario, esplendido, observan con asombro nuestra conducta

Nos enfrentamos ahora a una bajada importante, con el terreno muy suelto y a la que sigue una subida rompe piernas apenas acaba el descenso; segundo motivo por el que desaconsejamos el uso de la bicicleta en esta ruta, a menos que se esté bastante en forma y la montura sea la apropiada. No es desde luego nuestro caso.

El Cerro Andrinal, que está al final de nuestra última cuesta arriba ofrece una estupenda vista de Quijorna y zonas de sombra, elegimos una justo a los pies de la trinchera con fortín. Aquí por fin devoramos el almuerzo. El sitio merece la pena, y los buitres que nos han acompañado la mayoría del trayecto a prudente distancia nos obsequian con una pasada a baja altura, para que podamos ver su poderío. Casi creemos oír como cortan el aire al pasar por encima de nosotros, a pocos metros de altura. Son unos bichos magníficos. ¿Nos dan la bienvenida a su hábitat o les habrá parecido que estamos tan fatigados que podemos ser su próxima merienda?.

Descansados, charlado de los arreglos necesarios del mundo y acompañados de un mínimo de nicotina emprendemos la bajada, con un trecho inicial aún más difícil que el anterior, al estar el terreno lavado y no haber resto de vegetal que agarre las suelas. Al alcanzar el camino principal, echamos de menos la bicicleta tal como estaba en el punto de partida tres horas antes, ya que desde aquí hasta el pueblo, entrando por la calle Olivar, todo es una bajada continua y rápida hasta el bar.

En resumen, una excursión de unas 3 horas, algo larga para niños, no ideal para la bicicleta, y con muchas recompensas. Importante echar unos prismáticos y cámara de fotos, bocata y bastante agua.
La haremos con la asociación un día de estos...

FINE


Ernesto Viñas y David Pollan